Galletitas vitraux


Galletitas con sorpresa!

Hoy tocaba receta con zapallo. Pero en vista de que mucha gente estará reuniéndose con amigos en estos días decidí hacer un paréntesis... y publicar una receta apta para compartir a la hora del te, y para regalar.

Lindo es regalar algo porque queremos con gusto, y no por compromiso. Porque en ese caso será un placer invertir tiempo y dinero en buscar un buen regalo... o más tiempo y menos dinero en crearlo. Regalar algo hecho por uno mismo es -en mi opinión- una de las mejores formas de decirle al otro cuánto lo queremos, lo apreciamos y lo valoramos. Porque junto con el regalo, le estamos regalando también el tiempo y esfuerzo que nos llevó. ¡Y qué mejor que regalar comida! ¡Si! Es como si al cocinar para nuestra familia y amigos les dijéramos:  "Me tomó media hora, o una hora o dos en cocinarlo (más el tiempo que lleva conseguir los ingredientes) y vos te lo comes en cinco minutos... ¡¡¡Pero vale la pena!!!! Que te guste y que lo disfrutes aunque sea un ratito, ¡vale todo el esfuerzo!"

Por eso mismo considero que cocinar es original porque puede ser un regalo y una obra de arte que no perdura materialmente, pero si en los recuerdos.

Mi propuesta para hoy son unas sencillas galletitas vitreaux




¡Aluciné cuando las descubrí navegando por internet!!! Parece que ser que en algunos países las consumen en las fiestas de fin de año. Y son más fáciles de hacer de lo que parece. Si tenés una receta de galletitas preferida, que no te queda muy blandita ni muy frágil, la podés usar. Solo vas a necesitar aparte ¡¡¡Caramelos!!! De esos duros ¿viste?

Hacés un calado en la galletita con algún cortante más pequeño así:


Colocas los caramelos, con papel y todo adentro de un repasador, y los golpeás fuerte con un palo de amasar. Que se rompan un poco pero que no se hagan trizas. Entonces rellenás los caladitos con caramelos. Para unos agujeros así:

Usé un caramelo para cada uno.


Después los llevás al horno. Trata de que el papel manteca sea muyyy bueno y enmantecalo bien. Si no usá una fuente para horno con antiadherente

Aquí unos secretos: después de unos minutos sacá la bandeja del horno, y con una cucharita empuja el caramelo hacia el agujerito de nuevo, si no se desparrama por toda la galletita. Después lo pones al horno unos minutos más. Acá una foto de cuando no lo hice:



Y acá otra donde lo fui haciendo:



Recién cuando se enfríe bien las sacas de la asadera, no intentas sacarlas en caliente o tibio, porque se le va a pegar el papel al caramelo (obviamente esto no aplica si usaste algo con antiadherente)

Y para regalar podemos hacer algo sencillito como esto:

O en uno de los tantos frasquitos lindos que guardamos (dejar que se enfríen bien, eso sí):




O si sos grosa (seguro que si), preparas un envoltorio mejor.


El Martes volvemos a las recetas con zapallo, que todavía nos quedan dos.
Y si te perdiste las milanesitas de zapallo del martes entra acá
Con esta entrada participo en el Finde Frugal de Marcela de Colorin Colorado


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